Un director del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat) salió a responder ayer a las críticas dirigidas a la entidad, en medio de la polémica por los controles de producción en los ingenios. “El Ipaat está muy firme y tiene claro dónde tiene que llegar. Es cierto que los tiempos no responden a las expectativas y a las condiciones que se querrían lograr a esta altura, pero hay que tener paciencia”, dijo Marcelo Fernández, integrante del Directorio del organismo de control creado el año pasado por “la ley azucarera”.

El también vicepresidente de Cañeros Unidos del Este (CUE) cuestionó las críticas a la efectividad del sistema de vigilancia que se aplica en las fábricas. “Hay que tener un poco de cuidado con las acciones y las palabras que se hacen públicas. Y paciencia. Es más, hay que hacer memoria y retroceder en la historia de la industria. El Ipaat tiene un horizonte actualmente”, comentó el productor y asesor cañero. “Los que hoy despotrican son los que nos llevaron a la crisis. Cuando ellos estaban en la mesa azucarera para determinar el norte de la actividad, decidían la política azucarera, nos llevaron al quebranto. Hoy, critican”, insistió.

Fernández explicó que el Ipaat no establece el precio del azúcar en el mercado interno y que si el valor no sube es por las consecuencias de la falta de financiamiento en el sector y el mercado “negro”. “No hay financiamiento para cubrir la producción y se debe salir a vender el azúcar”, remarcó el productor basándose en el modelo de “oferta y demanda”.

En las últimas semanas, desde Fotia y el sector industrial realizaron declaraciones en las que se afirmaba que ningún ingenio transmite información al centro de control y que el Ipaat no ha cumplido con el objetivo de control que tenía asignado.